sábado, 10 de julio de 2010

Carta a un amor no correspondido

Hoy es el final de esta historia, hoy pongo punto final a lo que un día sentí y me hizo feliz, este sentimiento que creció y me hizo sentir cosas nunca antes imaginadas, quiero terminar con la alegría que causó un simple sueño iluso, no se como he podido girar esta página de forma tan abrupta en mi vida, ya que formabas parte muy importante en mi vida, eras mi razón de ser cada día, viví por verte, no dormía por imaginarte, pero, olvidarte no será tarea sencilla, verte caminar será un martirio que no podré superar, viviré al día y moriré en un eterno sueño que jamás será realidad.

Alguien me dijo una vez que las caídas que llegara a tener en mi vida me ayudarían a ser más fuerte, pero esto no fue una caída fue un maldito golpe que acabó con mi vida y aniquiló mis ilusiones, es como si tuviera una enfermedad terminal ya que disfrute mi vida pero ahora no se que será de mi.

Creí en algo que nunca fue ni será posible, creí volar, pero solo caí, creí vivir, cuando solamente estaba muriendo, pensé un ti, pero tú nunca pensabas en mí, soñé contigo y pensar que tú lo hicieses eso sería una estupidez, lloré por ti y solo reías de mí. ¿Cuántas ironías tiene la vida, verdad?... Bastantes… ¿No lo crees?

Espero que esto que viví me sirva de algo, no te niego que he disfrutado mi soledad, pero siempre estaba presente el sueño de tenerte a mi lado, hoy, haciendo un recuento de esto, me doy cuenta de que he estado muerto en vida, pero por ti, le reste importancia a cosas muy esenciales y necesarias, fuiste una prioridad pero el día de hoy solo eres un recuerdo.

Esto que me sucedió nunca antes había pasado, es algo tan duro, tan profundo y ala vez tan sutil, me siento mal, triste y solo, pero a la vez estoy conciente de que tengo alrededor a la gente que me quiere (mis amigos y familia).

Solo te puedo desear que te vaya bien en la vida, que sigas siendo igual, que toda tu luz, tus ilusiones se cumplan y lo más importante es que encuentres tu felicidad y que esta no recaiga en otra persona. Y recuerda que esa belleza exterior no dura para siempre y que lo que realmente importa es lo que llevamos dentro del corazón

En cuanto a mi seguiré existiendo, esperando el día en que alguien regrese a mi esa ilusión que tu robaste, pero lo que más me duele es no haberte dicho ¡Cuánto te amo!

Me despido

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